Villalbilla ante un macrocentro de datos de 181 MW: más consumo eléctrico, más suelo ocupado y menos transparencia
10 de febrero de 2026

En las últimas semanas se ha hecho pública, a través del Boletín Oficial del Estado, la tramitación de nuevas infraestructuras eléctricas en Villalbilla vinculadas a un Centro de Procesamiento de Datos (CPD) denominado IGNIS DATA BETA II. Esta información confirma lo que desde ADHEREN venimos advirtiendo: Villalbilla está siendo transformada en un nodo energético e industrial de gran escala, sin un debate público real y sin una evaluación global de sus impactos.

Un centro de datos de escala industrial

El proyecto prevé un centro de datos con una potencia eléctrica de 181,62 megavatios (MW). Para entender la magnitud de esta cifra: equivale al consumo eléctrico continuo de una ciudad de decenas de miles de hogares, funcionando las 24 horas del día, los 365 días del año.

Para alimentar esta demanda se proyecta:

  • Una nueva subestación eléctrica (SET Beta II) de 220/20 kV, con cuatro transformadores de 100 MVA cada uno.
  • Una línea eléctrica subterránea de alta tensión (220 kV) de casi 1 kilómetro, conectada directamente a la red de transporte nacional.

Estas infraestructuras conectan el centro de datos a la red de transporte de Red Eléctrica de España, lo que confirma que no se trata de un consumo local o de pequeña escala, sino de una gran instalación industrial.

El “autoconsumo”: un término legal, pero engañoso

En el BOE se afirma que el centro de datos funcionará bajo un modelo de “autoconsumo con excedentes”, cubriendo su demanda con la producción de siete grandes plantas fotovoltaicas del entorno.

Desde un punto de vista legal, esta fórmula es posible. Sin embargo, el uso del término “autoconsumo” resulta profundamente engañoso para la ciudadanía, por varias razones:

  • La electricidad no se consume directamente donde se produce, sino que entra y sale de la red de transporte de alta tensión.
  • El centro de datos sigue dependiendo de la red eléctrica nacional, como cualquier gran consumidor.
  • El modelo se parece mucho más a un gran consumidor industrial vinculado a plantas solares mediante acuerdos internos, que a la idea común de autoconsumo asociada a proximidad, autosuficiencia o reducción de impactos.

Hablar de autoconsumo en este contexto genera una falsa percepción de sostenibilidad y cercanía, cuando la realidad es un incremento masivo de la demanda energética.

Este consumo no sustituye otros usos energéticos, sino que los incrementa de forma masiva. Las plantas solares proyectadas no alivian la presión energética, la aumentan, porque están diseñadas para alimentar nuevos consumos industriales, no para reducir los existentes. Las renovables se están utilizando como coartada para justificar la ocupación masiva de suelo agrícola y rústico, con el objetivo de alimentar infraestructuras digitales que concentran beneficios y externalizan impactos.

El impacto oculto: el agua como recurso crítico

Uno de los impactos menos conocidos de los centros de datos es su enorme presión sobre los recursos hídricos.

El agua se utiliza de forma constante para:

  • Refrigeración de servidores
  • Sistemas de climatización, a menudo evaporativos

Este consumo es:

  • Continuo, incluso en episodios de sequía
  • Elevado, en instalaciones que no pueden detener su actividad
  • Crítico, en territorios con estrés hídrico creciente

En una zona como el Corredor del Henares, donde el agua es un recurso limitado y compartido entre población, agricultura y desarrollo urbano, este modelo plantea un conflicto directo.

Más demanda, más suelo ocupado…

Es fundamental subrayar un punto clave:
este tipo de proyectos no reducen el consumo energético ni sustituyen usos existentes, sino que crean una nueva y enorme demanda eléctrica.

Para cubrir una parte de esa demanda se están promoviendo grandes plantas fotovoltaicas sobre suelo rústico y agrícola, lo que implica:

  • Ocupación masiva de suelo agrícola.
  • Transformación del territorio en infraestructura industrial a cielo abierto.
  • Bloqueo de terrenos estratégicos para la expansión urbana futura.
  • Impactos ambientales acumulativos: pérdida de biodiversidad, fragmentación del territorio, afección paisajística.
  • Impactos sociales directos sobre la población local.

No estamos ante una transición energética orientada a reducir impactos, sino ante un modelo que incrementa el consumo y utiliza las renovables como soporte de nuevas actividades altamente intensivas, sin una planificación territorial ni ambiental global.

Lo que aún no se ha explicado

A pesar de la magnitud del proyecto, siguen sin hacerse públicos datos esenciales, entre ellos:

  • Quién será el operador final del centro de datos.
  • Qué servicios prestará (cloud, inteligencia artificial, almacenamiento masivo, etc.).
  • El consumo real de energía anual.
  • El consumo de agua y el sistema de refrigeración.
  • Los impactos acumulativos junto al resto de proyectos energéticos del entorno.

Sin esta información, no es posible evaluar de forma rigurosa las consecuencias reales del proyecto.

La posición de ADHEREN

Desde ADHEREN queremos ser claros:
no estamos ante un proyecto de transición hacia energías renovables, sino ante un modelo de desarrollo que dispara la demanda energética, ocupa suelo agrícola y se impone sin un análisis global ni una participación ciudadana real.

Reclamamos:

  • Transparencia completa sobre el proyecto del centro de datos.
  • Una evaluación ambiental y territorial conjunta, que tenga en cuenta el conjunto de infraestructuras energéticas asociadas.
  • Un debate público sobre qué modelo de desarrollo se quiere para el Corredor del Henares.

La energía renovable no puede utilizarse como coartada para justificar cualquier uso del territorio, ni para invisibilizar impactos que afectan directamente a las personas y al entorno natural.

Qué está haciendo ADHEREN y cómo colaborar

En paralelo a este trabajo de análisis, ADHEREN ha iniciado actuaciones formales en los principales expedientes del corredor fotovoltaico del Henares. La asociación se ha personado y ha presentado alegaciones en procedimientos como Cerezo Solar y Envatios XXIV, solicitando acceso íntegro a la documentación, una evaluación ambiental acumulativa real y una mayor transparencia en la tramitación administrativa. ADHEREN continuará desarrollando labores de seguimiento jurídico e informativo y hace un llamamiento a vecinos, propietarios, colectivos y entidades interesadas en la defensa del territorio a informarse, participar y colaborar, ya que solo con una implicación social amplia será posible garantizar una transición energética ordenada, justa y compatible con el futuro del Henares.

Enlace: COLABORA CON ADHEREN